miércoles, 17 de noviembre de 2010

Roberto Arlt



Recuerdo en mi adolescencia como me impresiono fuertemente la lectura de este texto. A pesar de haber pasado tanto tiempo, hoy lo releo y siento su vigencia. Ojala estas palabras de Roberto Arlt pudieran mínimamente concientizar a los “escritores “de su excesivo sentido de “importancia personal” con que suelen considerarse a si mismos.




Si usted conociera los entretelones de la literatura, se daría cuenta de que el escritor es un señor que tiene el oficio de escribir, como otro de fabricar casas. Nada más, lo que lo diferencia del fabricante de casas, es que los libros no son tan útiles como las casas, y después…después que el fabricante de casas no es tan vanidoso como el escritor.

En nuestros tiempos, el escritor se cree el centro del mundo. Macanea a gusto. Engaña a la opinión pública, consciente o inconscientemente. No revisa sus opiniones. Cree que lo que escribió es verdad por el solo hecho de haberlo escrito él. Él es el centro del mundo. La gente que hasta experimenta dificultades para escribirle a la familia, cree que la mentalidad del escritor es superior a la de sus semejantes y está equivocada respecto a los libros y respecto a los autores. Todos nosotros, los que escribimos y firmamos, lo hacemos para ganarnos el puchero. Nada más. Y para ganarnos el puchero no vacilamos a veces en afirmar que lo blanco es negro y viceversa. Y, además, hasta a veces nos permitimos el cinismo de reírnos y de creernos genios…



Si usted quiere formarse “un concepto claro” de la existencia, viva. Piense. Obre. Sea sincero. No se engañe a sí mismo. Analice. Estúdiese. El día que se conozca a usted mismo perfectamente, acuérdese de lo que le digo: en ningún libro va a encontrar nada que lo sorprenda. Todo será viejo para usted. Usted leerá por curiosidad libros y libros y siempre llegará a esta fatal palabra terminal: “pero si esto lo había pensado yo, ya”. Y ningún libro podrá enseñarle nada.




Arlt fue un rapper, un mercachifle, un hip-hopero, el hijo de la inmigración. Vivió escuchando el sonido de la calle mientras revolvía cajones de libros usados. Se autodisciplinó y se convirtió a sí mismo en un autor. Por eso su música sigue luchando contra los que tratan de fijarlo en lecturas adocenadas y se enriquece con los que lo entienden. Es posible sentir la respiración de esa refriega, un poco animal, un poco mecánica, cuando se lo lee.

Roberto Arlt fue un escritor de verdad.

13 comentarios:

  1. Hay escritores que se sienta, observan la vida y escriben en base a esa percepción separada.Puede que por este motivo algunos se olviden,de que ellos mismos son parte de esa vida.
    Pero también estan aquellos que escriben desde dentro y no solo no han comido de ello,sino que les has costado la vida.

    En los dos casos,creo que el escribir implica cierto grado de narcisimo.

    Besos

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  2. Hola Luis, cómo va?.. pienso que el escribir es una necesidad, no se si narcisista o no, pero en principio es una necesidad personal. Para muchos la opinión ajena no es importante, pero esa gente no publica ni tiene un blog, donde someterse a la crítica o no de su producción. En un principio no me consideraba merecedora de publicar mis humildes escritos en ningún lado. Luego tuve la necesidad de compartir y nació mi blog. Gracias a él me enriquisí de las opiniones e interpretaciones de los lectores.
    Creo que en la vida siempre hay personas que hacen las cosas mejor o peor que uno, por lo que no hay que vanagloriarse de nada.
    Por eso creo que me cuesta mucho reconocerme como escritora, generalmente digo: yo escribo, que me parece no es lo mismo.
    A mis 51 años, participé por segunda vez en un concurso y se me publicaron dos textos míos en una antología. Luego de la primer emoción, me di cuenta que publicar es lindo, pero está condicionado a dos cosas: primero la monetaria (fundamental) y la otra los condicionamientos que ponen las editoriales.
    Y no me interesa, me gusta este rincón de libre expresión!!! Esos pocos minutos compartirdos con "don nadies" que se sentían parte de una elite de pensadores, me revolvió el estómago y me recordó quien soy y qué quiero.
    Excelente tu post Luis, un abrazo grande!!!!

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  3. Arlt era un provocador,un irreverente y saludable provocador. Este texto forma parte de una respuesta a la pregunta que alguien le hace respecto a que libros deben leer los jóvenes.

    Coincido contigo Dayana :el escribir implica cierto grado de narcisismo. ninguna actividad humana esta exenta de algo de narcisismo,pero en algunos artistas esto puede llegar a grados abrumadores de egocentrismo, como diria Castaneda,hay un exceso de "importancia personal". Es a estos escritores e intelectuales a los que se dirige Arlt.

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  4. Creo que el narcisista lo es, escriba o no, es algo innato de cada persona y en el escritor se ve reflejado en sus letras y en sus actitudes respecto a ellas... pero si no fuera escritor, sería un albañil pavoneándose delante de su pared, mostrando lo bien hecha que está y lo sueve del revoque...
    El problema, en todo caso, es de los lectores que creen que la ficción que escribe es absoluta realidad... o que la pared de ladrillos, es de mármol de Carrara...
    Lo que Roberto Arlt hacía era hacer pensar y eso vale más que la palbra dicha o escrita...
    Excelente post...!!!
    Un beso

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  5. Escribir para todo el que lo hace es una forma de querer dejar una huella en quien lo lee..


    Besos

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  6. Para Beatriz y Reina:
    escribir es un goze ,mas allá de egos y narcisismos varios de artistas o no artistas...
    Creo que una de las cosas mas lindas que tiene un blog es el ejercicio de libertad que implicar escribir por el disfrute de comunicar en si mismo.

    Les dejo una frase de un escritor genial,que admiro muchísimo,se trata de Christian Bobin :

    «Ayer fui a pagar mis impuestos. Delante de mí, había un hombre que estaba en el paro. (...).

    Al ver a ese hombre pensé que no soportaba a los escritores cuando hablan con cara de mártires del sufrimiento de escribir, de la dificultad de su trabajo. Un trabajo es algo que os pueden quitar un día. Conozco escritores pobres, no conozco ninguno que esté en el paro: privado de escribir —y por consiguiente de dicha, porque no hay que andarse con cuentos: escribir es una pura dicha, y cualquier otro razonamiento sobre ello es repugnante"

    Sigamos disfrutando de la dicha de escribir... y por supuesto de leer.

    Gran abrazo.
    LUIS

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  7. Me gustó mucho lo de hoy.
    Aunque hace pocos meses que estoy en esto de manera pública, he tenido la oportunidad de conocer de todo: gente buena-escribiendo- que es sencilla y gente buena que se cree dios. Creo que los primeros son mucho más valiosos, porque no pierden la capacidad de aprender y asombrarse y mantienen el lazo de hermanadad con el lector. Me parece que al subirse a uno mismo a un pedestal tan alto, se pierde lo esencial: saber disfrutar de los pequeños placeres que sólo se encuentran entre los sencillos.
    Un abrazo, Luis.

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  8. Una vez, hace mucho, te dije que eras un pescador de almas, ja! No me equivoqué, hoy la mía andaba volando flaquita y la pescaste nada mas que escribiendo Roberto Arlt.
    Pum, volé a tu "Reflejo" y aquí estaba este pensamiento, esto que me andaba revolviendo por dentro.
    Precisamente esto.
    Ahh (suspiro) qué alivio...
    Me tienen repodrida los intelecutales que se la creen, que andan con libritos entre las manos y te hablan desde un lugar imposible, como si fuera muy complejo todo...¿Qué les pasa?

    Escribir te tiene que acercar al otro, no llevarte tan lejos que al otro se le vuelva imposible entenderte.
    Ser un buen escritor, debería permitirte ver algo de luz en la escritura del otro, aunque el otro tenga mucho que aprender.

    Hace poco sentí vergüenza ajena. Una mujer grande, una escritora con algún libro publicado, profesora de letras, una persona educada, llegó temprano a un lugar donde iba a leer un poeta reconocido, pero también iban a leer una serie de poetas que no los conocían mas que sus amigos, y a veces ni siquiera eso, llegan solos con sus papeles atiborrados de letras, esperan en un rincón...
    La señora dijo, va a leer Fulano De Tal? Porque yo vine por él, si no lee me voy.

    Qué tristeza tan grande, pobre!
    Bañarse, ponerse todos los trapos del placard, perfumarse hasta la médula, pintarse como una puerta, soportar esos zapatos, viajar hasta un sitio donde hay poetas ignotos y sólo quedarte si lee Fulano De Tal.
    Me pregunté, el ego de Fulano de Tal habrá explotado o habrá sentido la pena y vergüenza que sentí yo?

    Nada, me acordé de este hecho, cómo me hubiera gustado leer este párrafo de Arlt, creo que me lo voy a quedar, porque me va a venir bien en algún momento.

    Luis, mi alma se va flotando y pesa como 100 Kg de plumas.

    Besos.

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  9. Creo que tiene sentido. Los escritores, pintores, musicos y otros mas que se dedican a crear belleza, tienen una labor parecida con la de dios, es por eso que terminan creyendose muy cercanos a un ser distinto y superior. Mi logica me dice que muchos de ellos realmente son distintos y realmente son superiores en cuanto a la comprensión de las cosas sublimes. Pero también creo que aquellos seres que tienen ese don y que aparte de todo son humildes sabiendo que no son el centro de nada, valen por dos. Que buen post, saludos

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  10. Privado:

    Es muy interesante lo que decís.
    Es real que muchos "escritores, pintores, musicos y otros mas que se dedican a crear belleza, tienen una labor parecida con la de dios, es por eso que terminan creyendose muy cercanos a un ser distinto y superior". Pero también creo que existen metalúrgicos,carpinteros y médicos que crean belleza y sin embargo simplemente realizan su labor sin creerse muy cercano a un ser distinto y superior.
    Lo que sucede con los artistas es que se atreven a entrar a territorios internos donde la mayoría de las personas no se animan ni siquiera asomarse.
    Es eso ,lo que en mi opinión los hace "distintos" y por eso se ganan la admiración o desprecio de los que no tienen ese don ;pero el lector o espectador, también tiene otro don:el de valorar la belleza y la inteligencia de los creadores.
    Y es sabido que lo mas valioso de la expresión artística,tanto sea una canción,poema,escultura o novela es esa interrelación entre el escritor y su lector,el cineasta y su espectador,el músico y su publico.
    "El otro" ,ese anónimo que escucha,aplaude,se aburre,sorprende,o se deja fascinar es imprescindible para que la creación artística se complete y a la vez se abra a nuevas dimensiones.

    como siempre ,es un placer contar con tu presencia.
    Un abrazo.
    LUIS

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  11. Que historia!!!
    "Bañarse, ponerse todos los trapos del placard, perfumarse hasta la médula, pintarse como una puerta, soportar esos zapatos ,viajar hasta un sitio donde hay poetas ignotos y sólo quedarte si lee Fulano De Tal." Es pesadillesco.
    pasale el dato a Gasalla o a Capusotto y hacen de esa mujer un personaje delirante.

    Besos.
    Luis

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  12. Quien escribe por el placer de escribir y comunicar nunca estará en paro... escribís en una servilleta del café o en un boleto de colectivo y hasta en la palma de la mano... realmete quien se queja del trabajo de escribir es porque es eso, un trabajo, y no un placer... y sólo necesitan del reconocimiento ajeno para sentirse bien... cosa que a todos nos hace bien, pero no es lo fundamental... :)
    Un beso

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  13. paso sólo a dejarte un abrazo y a decirte que me debo leerte, pero ando con la cotidianeidad embalurdada y el reloj apuntándome al entrecejo. ya vendré a darme una panzada de placer por acá.
    un beso

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Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN