domingo, 21 de noviembre de 2010

Mi abuela y Da Vinci




Cuentan mis padres que desde el embarazo, ellos me llamaban Leonardo, que era el nombre elegido por ellos mismos , especialmente por mi padre que siempre fue un gran admirador de Da Vinci. Así me nombraban y así escuche las primeras canciones de cuna que desde el vientre mi madre me canto. Pero hete aquí que unos pocos días antes del parto, mis padres como gesto de reconciliación con mis abuelos (que no veían con muy buenos ojos a su yerno) deciden que mi madrina seria mi abuela. Esta anciana (la madre de mi madre) era una vieja bastante terca y caprichosa y pide ella elegir mi nombre… y mis padres acceden, todo sea por llevarse bien, argumentan justificándose.
Es así que pase a llamarme Luis Alberto, nombre que mi abuela elige a la memoria de su primer hijo que había muerto hacia muchos años atrás,
Mi padre en un comienzo se resiste un poco diciendo que ese nombre era el de un caudillo político nacionalista que mi padre consideraba un fascista y mi abuela lo tenia como un prócer patrio. Mi abuela dice (astutamente) que no es así , que el nombre es por su hijo fallecido, lo cual también es cierto. De más esta decir que este niño muerto, en su momento se le bautizo con ese nombre inspirado justamente en este político.

El día de mi bautismo, en la iglesia, delante del cura y de mis padres inmediatamente después del bautismo mi abuela dice orgullosa: mi nieto va a ser presidente de este país como tendría que haber sido Luis Alberto de Herrera. (el susodicho político). Es obvio que igual anhelo tenia también para su pequeño hijo que murió.

Mi abuela, ya lo dije, era una vieja gruñona, manipuladora y caprichosa, pero yo la quería igual…claro era mi abuela y yo le tenia una gran paciencia, mucho mas de lo que ella tenia conmigo.

De más esta decirlo pero por las dudas lo aclaro: por supuesto que no llegue a ser presidente de mi país y no esta en mis planes el intentarlo. Todo esto ya se lo he contado más de una vez a mi psicoanalista y ella me habla de mi sublimación artística como forma compensatoria ante la frustración de no llamarme Leonardo como el famoso genio renacentista y de no ser presidente de la republica. Yo la escucho atentamente, tratando de comprenderla… es que le tengo mucha paciencia, mucho mas de lo que ella tiene conmigo.


Pero presiento que algo de razón tiene porque a veces sueño con canciones de cuna a un niño muerto, con extrañas maquinas voladoras y con la irónica sonrisa de la Gioconda.


11 comentarios:

  1. Yo la escucho atentamente, tratando de comprenderla… es que le tengo mucha paciencia, mucho mas de lo que ella tiene conmigo.

    jajajajajajaja..qué bueno!!

    Los nombres marcan muchisimo....yo tengo una larga historia con lo de mi nombre y todo también por mi abuela :)

    Besos

    ResponderEliminar
  2. Guauu, gracias Luis o tal vez escencialmente Leonardo, por compartir tu historia.
    Dicen que los nombres hablan de nosotros, nos constituyen de alguna forma, yo no sé si esto es así o no. Pero que uno se termina identificando con su nombre si.
    Yo te cuento, mi nombre completo es Beatriz Susana, pero de pequeña siempre y todo el mundo me llamó Susy. A medida que fui creciendo, ya en el trabajo comenzaron a llamarme Susana, cosa que me resultaba extraño y frio, pero al tiempo me acostumbre.
    Pasaron los años, y al sacar turno para mi terapeuta, tuve que dar mis dos nombres y ella acostumbró llamarme Beatriz. Me sentía más extraña aún, no lograba acostumbrarme y un día se lo comente. Es que Beatriz es como si fuera otra persona, o tal vez la parte de mí que desconozco. Tal vez Beatriz era y es la escritora (por decirlo de alguna forma no más) que estaba oculta.

    Gracias otra vez Luis, pasar por aqui es salir siempre enriquecido o por lo menos con algo para reflexionar y poder crecer o sensibilizarse con algo.

    Bello ser humano, te mando un beso grande!!!

    ResponderEliminar
  3. hola amigo seguidor de mi palabras!me encantaría,si quieres,que dejes un comentario,cuando quieras...
    nuestras historias personales, verdades, mitos y leyenda...siempre de los abuelos,
    interesantísimo! tu escrito
    un abrazo gracias
    lidia-la escriba

    ResponderEliminar
  4. Creo que los nombres guardan historias, hablan de nosotros, nos identifican. El mío también tiene su historia ...
    Gracias por compartir la tuya.
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Muy bueno este relato. Vino a mi mente un amigo combatiente en la frustrada revolución en mi país, un revolucionario muy valiente, cuyo nombre precisamente fue (porque murio) Leonardo. Un día que le pregunté su nombre contestó: "Leonardo, León para el combate y nardo para ti" Lindo gesto. Besos. Me gusto mucho tu relato.

    P.D. Estaré ausente por el mes de diciembre y quizás parte de enero, siempre estaré pendiente de vuestras publicaciones, por si puedo entro a comentaros. Besos.

    ResponderEliminar
  6. Deberían dejarnos a nosotros mismos elegir el nombre a cierta edad... nunca me identifiqué con ninguno de mis nombres... me pasa como a Beatriz, siempre me llamaron por el segundo y en algunos sitios por el primero... pero en realidad no me identifico con ninguno de los dos... yo no soy esa a quien llaman... tampoco soy Reina, nada más lejos de mí, no sé quién sea realente yo, ni qué nombre me hubiera gustado tener...
    Quizás nunca estemos conformes... :)
    Lo que sí se, es que vos sos un gran artita.....!!!!
    Un beso

    ResponderEliminar
  7. Pues yo no me identifico para nada con mi nombre. Mi madre pensó que no iba a poder tener hijos y le pidió a una virgen ese deseo y le concedió.... nueve hijos!!!. ¿Por qué me cayó a mi ese nombre si soy la tercera??...no lo sé...pero afortunadamente mi hermano empezó a llamarme mária desde pequeña y me identifico con ese nombre.
    Besos Leonardo...o es don Leonardo??

    ResponderEliminar
  8. jajajajjaja, me hiciste reir, de alguna manera sentí que teniamos algo en comun.
    ;i madre quería llamarme Irene, mi padre Ruth, mi abuela paterna Elena y nadie quieria el nombre de camen, por ser el más repetitivo en mi arbol genealogico, pero tal fue la contienda entre mujeres que mi padre opto en CARMEN, así mi abuela materna me llamo querubin hasta los dos años...

    A dia de hoy algunos amigos me llaman angel, y me rio profundamente porque es lo más parecido a lo que mi abuela materna quiso llamarme, porque nunca le agrado que mi nombre hiciese alusión a canción o poesía, quizás mi psicoanilista me dijese que es justo el nombre que me corresponde...

    Te dejo un cordial abrazo

    ResponderEliminar
  9. Ay, los nombres.
    A mi me encanta el mío real pero ando por la virtualidad cambiándolo. ¿Por qué será?
    Le vamos a preguntar a tu psicoanalista, esperando que me tenga paciencia.

    Besos.
    Mariela (la real)

    ResponderEliminar
  10. los nombres marcan...por quién nos lo puso (deseos y anhelos), por quienes lo llevamos (orgullo y responsabilidad), por los demás (prejuicios y expectativas).¿Soy Patricia como las nobles romanas o rindo tributo a San Patrico patrono de Irlanda? Por ambas cosas: me siento noble y mi pade me felicita por mi santo.¿QUé más quiero? Me siento afortunada...!Bonita historia la del origen de tu nombre!.

    ResponderEliminar
  11. buenas tardes,es presuntuoso de mi parte decir que me han cargado con dos nombre lidia uno alba otro...una contradicción...si vamos a la raiz,
    pero bueno na puedo hacer ya!
    gracias
    un abrazo
    lidia-la escriba

    ResponderEliminar

Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN