miércoles, 19 de enero de 2011

Vivian Maier

Es sabido que la realidad supera a la ficcion.He aquí un buen ejemplo.

La historia de Vivian Maier es aquella que empezó después de haber vivido en el más absoluto anonimato, desconocida su ‘afición’, pasó los años acumulando miles y miles de películas, testimonios silenciosos de una ciudad y una vida entera. Retratando el paso de su mirada por las calles y las gentes de Chicago. Construyendo lenta y apasionadamente un legado artístico inconmensurable sin ni siquiera tal vez saberlo.



Vivian Maier, una mujer de origen francés que llegó a los Estados Unidos siendo niña, sentía una irrefrenable pasión por la fotografía. Falleció el 21 de abril de 2009 a los 83 años de edad sin intuir siquiera que su obra alcanzaría un enorme éxito popular, y todo se lo debe a un agente inmobiliario aficionado a las antiguedades.



En 2007, un chico de 26 años llamado John Maloof, el agente inmobiliario antes mencionado, acudió a una subasta pública de muebles y antiguedades en la que adquirió por 400 dólares una caja llena con 30.000 negativos.


Maloof comenzó lentamente a revelar los negativos, obteniendo copias de una calidad sorprendente. Eran fotografías tomadas principalmente en las calles de Chicago en las decadas de los 60 y 70 por una niñera y fotógrafa aficionada llamada Vivian Maier, aunque Maloof en ese momento desconocía la identidad de la artista.





La pobre mujer no podía hacer frente a las deudas del casero, así que tuvo que desprenderse de algunas de sus posesiones más preciadas.


Maloof quedó tan fascinado con su trabajo que se decidió a comprar el resto de cajas de negativos de Maier, con lo cual su colección alcanza las 100.000 imágenes. Algunas de ellas también se tomaron en una playa, a la que Maier acudía con la familia que la tenía contratada como niñera.




Maloof no conocía ningún dato de la autora de las fotografías. En una de sus últimas compras de negativos, el agente inmobiliario encontró su nombre escrito a lapiz en el sobre de una fotografía. Acudió a Google para intentar saber quién era Vivian Maier, pero lo que econtró fue la esquela de la misteriosa fotógrafa callejera. Había fallecido justo el día antes del hallazgo.




Tal y como sucedió con una de las poetisas más admiradas de los Estados Unidos, Emily Dickinson, nuestra niñera protagonista falleció sin saber que su obra alcanzaría una popularidad inaudita tras su muerte.


Maloof prosiguió con sus pesquisas. En una tienda de fotografía centenaria de Chicago la recordaban vagamente, decían de ella que acudía de tanto en tanto a comprar negativos, y que era muy introvertida.




Hoy en día, con una velocidad realmente pasmosa, la crítica especializada se ha apresurado en aclamar el trabajo de esta desconocida aficionada cono uno de los mejores compendios de fotografía callejera de todo el siglo XX.

En su honor, John Maloof ha creado el blog Vivianmaier.blogspot.co



Aqui se puede disfrutar en mayor profundidad la obra de esta solitaria y singular artista.








8 comentarios:

  1. Qué historia! Qué imágenes! Qué placer!
    Gracias

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  2. Gracias...Cada día descubrimos algo nuevo en tu blog,
    Saludos,
    Patricia

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  3. A mí también me gustan estas fotografías; me fascinan las fotos antiguas porque hablan de mucho más de lo que parece.
    Gracias por compartir esta historia.
    Un abrazo, Incal.

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  4. "Empieza de nuevo", me gusta tanto eso de Cohen. Amo los pajaritos porque me transmiten exactamente lo que con tanta claridad expresan sus palabras. Que vivan las grietas!!! Una me hace llegar tu luz Incal.

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  5. Vaya que maravilla de material mira que pasar tantos años... "por eso digo, que hay que hacer ruido de vez en cuando" !!!
    Enhorabuena por ella aunque tarde pero siempre llega y debe saber que ya es reconocida asi que oraré porque asi sea..

    Un abrazo exclente post!

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  6. Maravilloso Luis, como siempre, siempre rescatas lo mejor de lo mejor, por más profundo u oculto que esté.

    Un abrazo grande, sabes que te admiro mucho en lo que haces.

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  7. Interesamte trabajo el de esta mujer.Lastima que se le reconociese ya tarde.

    Besos

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  8. Este fue mi mejor regalo de cumpleaños.

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Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN