domingo, 25 de julio de 2010

rompan todo









Dice Hermann Hesse en Demian :


"El ave lucha para salir del huevo. El huevo es el mundo. Quien quiera nacer, deberá primero destruir un mundo. "





Dice Alejandro Jodowsky:

El ego es como un huevo que se resiste al cambio

No queremos cambiar, no lo queremos en absoluto.

El ego se aferra.

El ego negativo sabe que debe estallar para que nosotros cambiemos y no está dispuesto a hacerlo.

Es como un huevo; en un momento dado, el huevo comienza a temblar y se dice "¡Caramba! ¡Cómo me gustaría que me metieran en agua hirviendo para hacerme más duro y así ya no tendría que hacerme un pollo que me rompa desde el interior!"



ego-ego.

Dice Marianne Costa que queremos mejorar pero no cambiar, ya que cambiando morimos a lo que éramos.

El ego se resiste a todo lo que huela a muerte. Cuando decimos, "quiero mejorar", se trata de una trampa, en realidad decimos "me quedo igual con algún remiendo".

La primera pregunta que Milton Erickson hacía a algunos de sus pacientes cuando se presentaban en la consulta era: "¿Está usted dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguir el cambio?".

Si el paciente decía que no, o dudaba, Erickson le despedía diciéndole que volviera cuando estuviera dispuesto a ello.

El "EGO", palabra tan cortita y tan significativa a la vez, a la que se debe prestar mucha atención si queremos comenzar por nuestro "cambio" para vivir más felices.

El "EGO" es la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo, es sólo una idea, pero una idea que ejerce una gran influencia.

Siendo el "EGO" la idea que tenemos de nosotros mismos, de nuestro cuerpo, mente y alma, podemos obstaculizar con él el conocer nuestro verdadero "YO".

El "EGO" es una disposición errónea del pensamiento que intenta presentarnos como a nosotros nos gustaría ser en lugar de cómo somos en realidad.

El "EGO" se preocupa mucho por "el que dirán" y hace que actuemos de manera tal que respondamos a las exigencias de los demás.

El "EGO" es cobarde, porque por temor a que usted se dé cuenta de las manipulaciones que hace con sus actitudes lo carga a usted de culpas y miedos para que le siga obedeciendo.



Dice Luis (INCAL)

“El que quiere nacer tiene que destruir un mundo”.Romper el cascaron y nacer de nuevo.

En una sociedad donde mama huevo y papa huevo tienen hijos huevitos que a su vez iran a escuelas donde huevos maestros le enseñaran a niños huevitos como ser sumisos y obedientes huevos.
Huevos ciudadanos que iran a universidades para titularse de huevo en algo, otros tendrán trabajos huevos en donde apenas ganaran para el huevo nuestro de cada día ,también otros quedaran desplazados de la gran huevera y seran huevos marginales...

hasta que alguien se da cuenta que tal vez las cosas pueden ser distintas que no solo de huevos vive el hombre, pero para esto hay que tener el coraje de romper los huevos y nacer a un mundo nuevo.

Moraleja: sigamos rompiendo los huevos que la vida nos necesita y nosotros a ella.




Cantan Los Shakers:









5 comentarios:

  1. Abandonar la zona de "confort" para renacer a una nueva vida es muy doloroso...

    Besos

    ResponderEliminar
  2. No todos los maestros enseñamos así: a mí y a muchos como yo, nos gusta enseñar a ser críticos, a luchar por los sueños, a ver la vida desde el punto de vista propio y el ajeno, a dar más de lo que se recibe, a perdonar los errores ajenos y a enmendar los propios, a disfrutar de lo bueno y a mejorar en lo posible el mundo que nos ha tocado vivir. Yo educo huevitos sociables y adaptados pero rebeldes y luchadores, respetuosos y honestos pero capaces de decidir con libertad. Y si deciden dejar de ser huevos, les apoyo para que decidan siendo consecuentes.
    Y creo, por lo que sé de ti, que tú también.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. "Nacer otra vez" dijo Jesús ¿tendrá algo que ver con los que nos escribes? Difícil, pero no imposible. La Educación te prepara para que tengas las "competencias" para el mundo de hoy ¿Quién habla de la búsqueda de felicidad o altruismo? Y así salen los jóvenes cargando un único ideal, la felicidad individual...demasiado respeto nos nubla el espíritu, a veces hay que educar la "rebeldía"
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Como viene siendo habitual en estos días, como manda nuestra nueva religión, como marca nuestra sociedad globalizada, olvidada y olvidando a ser, sus diferencias, sus peculiaridades aquello que nos hace únicos...

    Compleja reflexión la que planteas; olvidarse del Ego sin perder la idiosincrasia que nos hace diferentes y no un huevo más en la huevera de una sociedad esteril.

    Como en el comentario anterior de tu amiga paolav, Jesús le dijo a Nicodemo, que tendría que nacer de nuevo, de la misma forma, tenemos que volver a contruir el mundo destruyendolo metaforicamente, la riqueza del ser, la grandiosidad del yo, no está en mirarnos en ombligo, esperar y recrearnos en recibir. Sabemos de nuestro potencial cuando nos damos al otro, conocemos nuestra fuerza cuando la ponemos al servicio del otro, no hay mejor espejo para nuestros ojos que el verlos reflejados en otras pupilas.

    Me encantó este post, porque en esta sociedad del YO y del todo vale, es una muestra más que no hay libertad más grande que el saberse amado por el TU, mientras aceptan la rebeldía de ser diferente y aportando a la mediocridad de la rutina, la DACION AL OTRO.

    En esta sociedad falta de comprensión, hace falta incendiarios rebeldes más preocupados por la lucha de SER HUMANOS y dejar de ser autómatas...

    ResponderEliminar
  5. Hace falta más rebeldía, más ganas de romperlo todo... o las hueveres, hay que reinventar y reconcebir muchísimas cosas.

    La rebeldía intelectual es la única arma.

    Un abrazo, Luis.

    ResponderEliminar

Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN