viernes, 7 de agosto de 2009

De reflejos

En una época supe de paulatinas agonías
de jugar con el dolor a las escondidas

Por eso en días como el de hoy
en que todo invita al hastío

tarareo mis versos
buscando una melodía
que me lleve a otras tierras,
a otros cielos
a otra orillas…


y así sin darme cuenta
de puro distraído
ante un espejo roto
me descubro sonriendo .

El reflejo
es mudo testigo de mis intentos
de complicidad con la alegría


5 comentarios:

  1. En ocasiones, el reflejo, muestra más de nosotros que el original, pues en él está lo que somos lo que otros ojos ven de nosotros. El espejo saca fuera es verdad que llevamos dentro, invisible a otros ojos que no sean los nuestros...
    (gracias por tu visita, un verdadero placer)

    (Dejé un comentario a tu anterior post, pero por algún motivo, parece haberse perdido. Bueno, no importa, aquí te dejo éste con mi agradecimiento de nuevo)

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  2. Y si no encuentras esa melodía siempre puedes componerla tu.

    Besos

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  3. Hola!
    A veces no queremos vernos en el reflejo de nuestra realidad, no?
    Gracias por las palabras dejadas en mi rinconcito!
    Me da mucho gusto que tengamos la misma profesión!! Es bueno poder compartir vivencias, gustos, realidades. Tengo amigos profesores en España, pero la realidad escolar es otra.Nosotros somos vecinos, algo semejante tenemos, creo.
    Volvé siempre que quieras. Si querés conectarte, en mi perfil esta mi correo.
    Un saludo correntino!

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  4. Bello poema, Incal. El reflejo aportando matices a la evasión individual. Alternar con el dolor, que es un ente obtuso, se nos vuelve inevitable. Porque vengan a ti, estimado poeta, también días de liberación y vitalidad.
    Mi abrazo y agradecimiento

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  5. El reflejo
    es mudo testigo de mis intentos
    de complicidad con la alegría.

    La alegría es una conquista.
    Una lucha continua y perenne contra la tristeza de la que no siempre salimos bien parados.
    Un abrazo Incal.

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Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN