domingo, 10 de enero de 2010

Gracias Mr Dylan.

Comienzo de los 80.


Federico y Jimmy eran cadetes que trabajan en casas importadoras en la ciudad vieja. No recuerdo muy bien como es que los conocí porque yo en ese entonces laburaba en la metalúrgica de mi padre. Éramos adolescentes desertores de la educación y nuestros padres nos habían advertido “bueno, si no estudian hay que trabajar”.

Y ahí estábamos con nuestros 17 años descubriendo el mundo laboral.

Mis amigos ya se habían dado cuenta que el ambiente de oficina no era para ellos y yo sabia que todo laburo iba a ser circunstancial para mí, dado que yo quería ser músico.

Jimmy me miraba con cierta ironía y me decía:”vos y yo ya somos músicos, esto- señalando la camisa y corbata de cadete oficinista- es un disfraz, nada más.”


Jimmy era un tipo fuera de serie, tenía todo un repertorio de canciones de Dylan, que las cantaba imitándolo a la perfección. Se sacaba la corbata, se la ponía como vincha, sacaba una armónica del bolsillo que comenzaba a soplar en medio de la calle y en pleno horario bancario, ante las miradas atónitas de oficinistas de maletín ejecutivo, promotoras uniformadas y secretarias empresariales, cantaba a todo pulmón” Like a Rolling Stone”.

Fede y yo haciamos el coro

.

How does it feel
How does it feel
To be without a home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?.


Cada vez que nos encontrábamos en la calle, era todo un ritual transgresor, ponernos a cantar canciones de Dylan .Era un acto de sobrevivencia, como diciéndole a todos lo que nos rodeaba -“Hey, no crean que nosotros nos creemos toda esta historia”, mientras aullábamos el estribillo de Jokerman :



Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh, oh, oh, Jokerman.


Bufón, baila la canción del ruiseñor
Pájaro, vuela alto a la luz de la luna
Oh, oh, oh, bufón.


El sueño de Jimmy era juntar dinero para irse a Nashville, Memphis y Nueva Orleáns a cantar con su guitarra y armónica. Federico no sabía muy bien que hacer con su vida pero si tenía muy claro lo que no quería, por ejemplo, no quería ser oficinista por el resto de su vida. En mi caso ya dije de mi empecinada y tozuda aspiración a ser músico.

Mientras escribo esto recuerdo la ultima vez que juntos en la calle, los tres bajo una lluvia torrencial, empapándonos cantamos A Hard Rain´s,A-Gonna Fall (Una dura lluvia va a caer)

.


And it's a hard, and it's a hard,
it's a hard, and it's a hard,
And it's a hard rain's a-gonna fall.


y es dura, es dura,
es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.



Fines de los 80



Algo inusitado sucede en esta aldea-ciudad que es Montevideo. Por la radio y televisión anuncian que en el Cilindro Municipal tocara Bob Dylan., lo escucho y me cuesta creerlo.

En aquel entonces, era habitual que los músicos de nivel internacional tocaran en Buenos Aires, pero rara vez se acercaban hasta nuestro país.


Obviamente que fui, y busque, sin suerte, entre la multitud de caras desconocidas a Fede y a Jimmy a los cuales ya hacia años que no veía.


El espectáculo, a decir verdad, fue deprimente, no por Bob Dylan ni sus músicos, sino por la espantosa acústica del Cilindro, un lugar hecho para eventos deportivos y no para conciertos. Todos los que fuimos a aquel evento coincidimos al decir que “vimos” a Dylan pero no lo pudimos escuchar. El propio Bob, dijo la prensa, aseguro nunca más volver a tocar en Montevideo por la espantosa acústica.

Mientras tanto yo pensaba que seria de la vida de Fede y de Jimmy…



Mediados de los 90.


Mi esposa y yo practicamos Tai-chi en un centro de meditación y para mi sorpresa descubro que uno de los practicantes es Federico.

Nos saludamos efusivamente y nos ponemos al tanto de lo que ha sido nuestra vida en los últimos años. Me cuenta que al dejar la oficina ha andado en muchas cosas y que en su búsqueda ha hecho teatro, psicología gestalt y que ahora se siente muy bien practicando tai-chi.

Yo por mi lado le cuento que me dedico a la educación no formal haciendo música con niños en situación de calle.

El tampoco sabe nada de Jimmy, especulamos medio en broma y medio en serio que estará en Nashville tocando su guitarra y armónica. Intercambiamos teléfonos con la promesa de juntarnos a hablar con más tiempo. A la semana siguiente nos encontramos. y luego de conversar largo y tendido ya casi despidiéndonos le comento del recital de Dylan y que daba por sentado que el había estado en el estadio Cilindro pero que no lo pude ubicar entre la multitud.


Sonríe y para mi asombro me dice que no fue al recital y me cuenta que un año antes de la visita de Dylan a

Montevideo estuvo internado en un sanatorio en estado bastante grave.

Fue un momento difícil, lo tuvieron que operar y a la noche con fiebre, siente que alguien entra en el cuarto del hospital , y sentandose a los pies de la cama se pone a tocar la guitarra y a soplar la armónica.

Medio entre sueños piensa que puede ser Jimmy que se entero y decidió visitarlo, aunque le resulto extraño dado que hacia mucho tiempo que no sabían nada el uno del otro. Pero cuando el extraño visitante comienza a cantar Mr Tambourine Man se da cuenta que el tipo que esta a los pies de su cama es el mismísimo Bob Dylan cantandole:


Hey! Mr. Tambourine Man,
play a song for me,
I'm not sleepy
and there is no place I'm going to.
Hey! Mr. Tambourine Man,
play a song for me,
In the jingle jangle morning
I'll come followin' you.


Eh, Señor de la pandereta,
toca una canción para mí,
no tengo sueño
y no hay sitio a donde pueda ir.
Eh, Señor de la pandereta,
toca un canción para mí,
en la mañana tintineante
te seguiré.





Si , Luis -me dice Federico con los ojos brillantes de emoción – Dylan estuvo en mi cuarto de hospital cantándome toda la noche hasta que amaneció y no me asombre para nada cuando al otro día el doctor dijo estar sorprendido por mi mejoría.


Yo lo escuchaba atentamente, fascinado por su historia y ya despidiéndose me dice:

Cuando al año me entero que Bob viene a Montevideo ,me digo a mi mismo, para que voy a ir si lo pude escuchar toda una noche entera dándome un recital para mi solo.


No pude más que asentir silenciosamente con un movimiento de cabeza y despedirme de mi amigo con un abrazo.

Larga vida a Fede , a Jimmy ,esté donde esté, y por supuesto también a Bob Dylan .


.


11 comentarios:

  1. Ay Luis, qué bonita historia compartiste. Sabrás que me tocó desde varios lugares, sin dejar de lado que Mr. Tambourine Man es uno de mis temas preferidos de Bob.
    ¿Seguís compartiendo música con niños en situación de calle? ¿Seguís practicando Tai Chi junto a tu mujer?
    Te dejo un beso enorme, y gracias por tan hermosos relatos.

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  2. Pepita: Me alegro que la historia te haya gustado,sabía que te llegaria.

    Te respondo:Hasta hace poco hice música con gurises ,pero ahora me dedico más a adolescentes "en situacion critica" (etiqueta que no me gusta pero en fin..)Tambien hago música con ellos y ya hemos grabado algunas canciones.

    Yo ya no practico Tai.chi ,pero lo considero una asignatura pendiente a realizar. Mi compañera sigue practicando con algunos intervalos en el tiempo.
    Te invito a que visites www.silenciosa-mente.blogspot.com y te enteras es quen andamos ahora.

    Gracias por tu visita.
    Buena suerte y salud.

    Un abrazo Luis.

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  3. Hermoso post, me recordaste mi jueventud,mi niñez y las ilusiones que hacía calladita escuchando a Bob Dylan...me encantaba su musica en aquellos días en que la fiebre no me dejaba moverme, su inconfundible voz era algo mágico para mi...entendo la mejoría...su voz, eso es el secreto

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  4. Lindo post, como de costumbre Luis. Hermosa historia de 3 compañeros que trasegan la vida entre juventud y rebeldía.

    Dylan sigue siendo, para mí, una asignatura pendiente. Hace años estuvo en Córdoba, España (mi ciudad de nacimiento y desarrollo personal) en el Festival Internacional de la Guitarra. Volaron las entradas. Pero es una gran asignatura pendiente. Si puedes orientarme en su vasta obra sobre qué debo comenzar a escuchar de Dylan te estaría agradecido.

    Un abrazo.

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  5. Muy emotivo Luis. Una história emotiva y triste , me ha gustado mucho. Un abrazo muy fuerte. No sabía que estabas con niños, bueno adolescentes, yo con peques . Besos

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  6. Maximo:si te parece bien ,te paso algunos datos de ruta "Dylaniana" por e-mail.
    Nos estamos comunicando.
    Como siempre un gusto tenerte por aqui.

    Saludos.Luis

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  7. ¿Dónde está los Dylan? Parece que el mercado los ha devorado, pero deben andar algunos todavía por ahí, guitarreando después del trabajo, solos en sus departamentos o bien escribiendo en sus blog.

    Excelente relato con realismo mágico.

    Besos mil

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  8. No sabía que Bob Dylan ha fallecido. Recién me entero. No era aficionada a sus canciones pero una que otra si las escuchaba con gusto.

    Y en cuanto a ti... dejas ver parte de tu persona. Bien por lo que haces. Chapeau.

    Te dejo un cordial saludo desde un Berlín vestido de mucha nieve.

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  9. Paolav: preguntas donde estan los Dylan y creo que en algunos cantatautores hay semillas de poesia ,humor bufonesco,amor,conciencia social y humana digna de la tradicion trovadoresca de Dylan.

    Pero es cierto que el mercado devora la rebeldia.Sabina decia que hay un hueco generacional,porque los chavales de 20 años no tienen Bobdylanes de 20 años.

    De todas maneras tenemos la esperanza que el canto de los trovadores sigan "soplando en el viento".

    Gracias por tu presencia.

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  10. Marisol:Bob Dylan no ha muerto,no entiendo de donde deducis ese hecho...

    Permitime decirte que envidio un poco ese Berlín con nieve ,ppor aqui el calor es muy agobiante.

    Gracias por pasar por aqui.Saludos Luis

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  11. Qué bella historia...
    "para qué voy a ir si lo pude escuchar toda una noche entera dándome un recital para mi solo"
    Maravillosa sensación....!!!

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Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN