jueves, 9 de julio de 2009

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Un cuento para mi hijo Demian


El principe y el mago





El lenguaje más persuasivo es el destinado a la inteligencia sensorial. Este es un bello cuento, que me acaban de regalar y que resulta un buen ejemplo.

Érase una vez un joven príncipe que creía en todo, salvo en tres cosas. No creía en las princesas, no creía en las islas y no creía en Dios. Su padre, el rey, le había dicho que esas cosas no existían.

Como no había ni princesas, ni islas en los dominios de su padre y ningún signo de Dios, el príncipe creía en su padre.

Pero un día el príncipe se escapó de su palacio y llegó a otras tierras. Ahí, ante su asombro, vio islas desde la costa, y en estas islas vio a unas extrañas criaturas que no se atrevió a nombrar. Mientras buscaba un bote, se le aproximó un hombre elegantemente vestido.

-¿Esas son islas verdaderas?, preguntó el joven príncipe.
-Por supuesto que son islas verdaderas, dijo el hombre elegante.
-¿Y esas extrañas criaturas?
-Son princesas auténticas y genuinas.
-Entonces, ¡Dios también debe existir!, exclamó el príncipe.
-Yo soy Dios, respondió el hombre elegante haciendo una reverencia.

El joven príncipe regresó a casa lo más rápidamente que pudo.

-Veo que has regresado, dijo su padre, el rey.
-He visto islas, he visto princesas y he visto a Dios, dijo el príncipe en tono de reproche.
El rey permaneció inmutable y dijo:
-No existen islas verdaderas, ni princesas verdaderas, ni Dios verdadero.
-¡Yo los vi!
-Dime cómo estaba vestido Dios.
-Dios estaba elegantemente vestido
-¿Tenía las mangas de su vestón enrolladas?

El príncipe recordó que efectivamente el hombre llevaba las mangas de su vestón enrolladas. El rey sonrió.
-Ese es el uniforme de un mago. Has sido engañado.

Ante esto, el príncipe regresó a esas tierras, y fue a la misma playa, donde nuevamente se encontró con el hombre.
-Mi padre, el rey, me ha dicho quién eres tú, dijo el príncipe indignado. La última vez me engañaste, pero no lo harás nuevamente. Ahora sé que ésas no son islas verdaderas, ni princesas verdaderas porque tú eres un mago.

El hombre de la playa sonrió.
-Eres tú quién está engañado, muchacho. En el reino de tu padre hay muchas islas y muchas princesas. Pero tú estás bajo el hechizo de tu padre y no puedes verlas.

Pensativamente, el joven regresó a casa. Al ver a su padre lo miró a los ojos.
-¿Padre, es cierto que tú no eres un verdadero rey, sino sólo un mago?
-Sí, hijo mío, soy sólo un mago.
-Entonces el hombre de la playa es Dios.
-El hombre de la playa es otro mago.
-Debo saber la verdad, la verdad más allá de la magia
-No hay verdad más allá de la magia, respondió el rey.

Al príncipe lo invadió una gran tristeza. Dijo: entonces me mataré.

El rey, mediante la magia, hizo aparecer a la muerte. La muerte se detuvo en la puerta, llamando al príncipe. Éste se estremeció. Recordó las bellas, pero irreales islas y las irreales, pero bellas princesas.
-Muy bien, dijo… Puedo aceptar que tú seas mi mago.
-¿Ves, hijo mío?, dijo el rey: También tú ya comienzas a ser un mago

(John Fowles, En Bandler, R. y Grinder, J. 1994: 17 ss)


Y un poema para mi hija Belen


"Muy de vez en cuanto sucede que,
de aquello que respira o se expresa
en el vuelo de la hermosura,
se desprende algo de inefable y esencial.
Lo percibimos de inmediato
conteniendo el aliento
y lo denominamos
presencia."

Alejandra Pizarnik




9 comentarios:

  1. Precioso regalo el que le has hecho a tus hijos. Estoy segura que para tí el mejor regalo son ellos.

    Un abrazo.

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  2. Hola,pués aqui estoy mirando tu blog,me encanta el regalo que haces a tus hijos,
    QUE SON TU MAIÓR REGALO...
    HERMOSO de verdad..
    un beso y un buen fin de semana con mucha luz..

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  3. No hay lazos mas bellos que las palabras honestas y el amor. El mejor regalo!!

    Bikiños.

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  4. Maite: he visitado tu blog y es realmente un hermoso y alucinante espejo donde reflejarse.

    gracias por estar presente y usar este reflejo..

    saludos
    Luis

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  5. Sofia: como siempre tu presencia es tambien un regalo

    Lira: Bienvenida.
    Gracias por tu Luz y por reflejarte

    Saludos
    Luis.

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  6. Preciosa dedicatoria la que haces a tus hijos.

    Gracias por tu comentario y , si me lo pernmites, te visitaré en adelante.

    Besos

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  7. Que bonito te regalo te han hecho pero màs bellas son las palabras para tus hijos.
    Son la luz de nuestra vida verdad? Hacen que todo valga la pena.
    Saludos y gracias por pasar a mi blog.

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  8. Nada como compartir momentos...en este espacio tan grande uniendo palabras y emociones...un biko grande me encantó que asomaras por mi ventana...yo siempre volveré a esta.

    Bikos ;)

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Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN