lunes, 7 de septiembre de 2009

La tercera memoria

la tercera memoria


Todos tenemos un instante en que
nos entra una tristeza pegajosa,
y la vida, quedándose al desnudo,
se nos muestra como algo sin sentido.

Frío de muerte llena las entrañas.
Pero, para vencerlo, golpeamos
sin fuerza apenas a las puertas de la memoria,
como quien va a una hermana de la caridad.

A veces, sin embargo, hay dentro de nosotros
tanta noche y es tanta la ruina,
que ayudarnos no puede la memoria,

ni la del corazón, ni la de la razón.

Se nos apaga el brillo de los ojos.
Y la conversación, los movimientos...
todo se apaga. Pero existe aún
la tercera memoria: la del cuerpo.

Que recuerden los pies
el polvo y el calor de la carretera,
la hierba fresca

cuando descalzos caminaban.

Que recuerde la mejilla con ternura

cómo, tras una riña, la consolaba
la agradable aspereza de la lengua
del perro, que todo lo comprende.

Que recuerde la frente, avergonzada,
cómo, bendiciéndola,
un beso la rozaba, apenas la rozaba,
descubriéndole toda la ternura de madre.

Que los dedos recuerden los pinos, el trigo,
y la lluvia casi imperceptible,
y el temblor del gorrión,
y las crines nerviosas del caballo.

Que los labios recuerden otros labios.
Hay hielo y fuego en ellos. Hay tinieblas y hay luz
Todo el mundo contienen, impregnado
de aroma de naranjas y de nieve.

Y entonces pedirás a la vida perdón.
y le dirás: «A ciegas te acusaba.
Absuélveme del grave pecado
de mi absurda irritación».

Y si la maravilla de este mundo
es preciso pagarla
con un precio cruel,
no importa, yo lo acepto.

Pero ¿acaso el capricho del destino,
los golpes y las pérdidas,
son un precio tan alto por gozar
las maravillas que la vida ofrece?


Evgueni Evtuchenko Poeta soviético, nació en Zima, Siberia, en 1933 .De personalidad exuberante,
su amigo Neruda lo califica poeticamente de "loco" y "clown".



9 comentarios:

  1. Hola Luis!
    Maravilloso!! Siempre digo que la vida, a pesar de todas las dificultades que tiene es hermosa y vale la pena vivirla.Pero también debo decir que soy una optimista sin fin...o conformista...ahí dudo..
    Un beso!

    ResponderEliminar
  2. Hola! Gracias x visitar mi blog...
    Nunca había leído ese poema, pero la verdad me llegó. últimamente hay días en los que me siento atacada x esa tristeza pegajosa, tendré q seguir esos consejitos para ver si me hacen efecto.
    Bye!

    ResponderEliminar
  3. nooo, no escaro el precio, para nada!
    q genialidad este poema, me llego al corazón,
    es excelente y muy cierto
    muy bueno.
    te mando un abrazo Incal

    ResponderEliminar
  4. Qué maravilla, es como retroceder y recordar cada pasó, tus versos atraviesan la esencia dormida y evocamos el ayer.

    Besos

    ResponderEliminar
  5. Poeta compatriota mío, Evgueni.
    Tu saludo es recibido, el Río de la Plata me lo trajo dorado.

    ResponderEliminar
  6. Me ha gustado muchísimo este poema, me sentí identificada, pero el que me ha conmovido es el de abajo, el que hacés referencia a la poesía de Dylan, ese me ha dejado sin aliento.

    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Ya lo creo que a veces es necesario que lepidamos disculpas a la vida,por agobiarnos y no valorar lo que ella nos ofrece generosamente...Yo estoy en esos tiempos.... Vine a devolverte lavisita...Volveré seguro...

    ResponderEliminar
  8. Yo tengo pegada la vida y pegajosa la forma de mirar de los soñadores que estoy oyendo de Jaime Ross ( que no lo conocía y te agradezco, justamente estoy oyendo "Golondrinas"... me fijé que habla mucho del metro (subte).
    Un agrado

    Yo debí llamarme Agrado

    ResponderEliminar
  9. Es cierto eso , a veces uno cae a un pozo de tristeza, yo lo explico con una baja en los neurotransmisores, en algunos casos hasta la dieta y el tipo de alimentos influye.

    Pero cuando la tristeza nos abraza , es un buen ejercicio sentir las sensaciones , los olores, los pies descalzos de la infancia, las noches de verano, los juegos...todo lo que nos hizo felices, incluso esos besos que nunca mas gustamos

    ResponderEliminar

Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN