miércoles, 15 de diciembre de 2010

están allí...






Están allí, pintadas en las paredes y en los techos de las cavernas.
Estas figuras, bisontes, alces, osos, caballos, águilas, mujeres,
hombres, no tienen edad. Han nacido hace miles y miles de años,
pero nacen de nuevo cada vez que alguien las mira.
¿Cómo pudieron ellos, nuestros remotos abuelos, pintar de tan
delicada manera? ¿Cómo pudieron ellos, esos brutos que a mano
limpia peleaban contra las bestias, crear figuras tan llenas de gra-
cia? ¿Cómo pudieron ellos dibujar esas líneas volanderas que es-
capan de la roca y se van al aire? ¿Cómo pudieron ellos…?
¿O eran ellas?

Eduardo Galeano
Espejos


martes, 14 de diciembre de 2010

Mary Oliver



Gansos salvajes

No tienes que ser buena.
No tienes que recorrer el desierto de rodillas, arrepintiéndote.
Sólo tienes que dejar que el suave animal de tu cuerpo ame lo que ama.
Háblame del dolor, del tuyo, yo te hablaré del mío.
Mientras tanto, el mundo sigue.
Mientras tanto, el sol y las claras piedrecitas de la lluvia
avanzan por los paisajes,
sobre prados y árboles frondosos, las montañas y los ríos.
Mientras tanto, los gansos salvajes, allá arriba, en el cielo azul y limpio,
emprenden rumbo de vuelta a casa.
Seas quien seas, te sientas lo sola que te sientas,
el mundo está ahí para tu imaginación,
llamándote, como los gansos salvajes, rudamente, emocionante:
anunciando una y otra vez tu lugar
en el mundo de todo lo que existe.






El Viaje


Un día finalmente supiste
lo que debías hacer, y empezaste,
aunque las voces a tu alrededor
continuaban gritando
sus malos consejos–
a pesar de que toda la casa
empezara a temblar
y sintieras el viejo tirón
en tus tobillos.
“¡Arregla mi vida!”
cada voz gritaba.
Pero no te detuviste.
Sabías lo que debías hacer,
a pesar de que el viento levantó
con sus dedos rígidos
los cimientos mismos,
a pesar de que su melancolía
era terrible.
Era lo suficientemente
tarde, y una noche salvaje,
y el camino lleno de ramas
caídas y de piedras.
Pero poco a poco,
mientras dejabas atrás sus voces,
las estrellas comenzaron a arder
entre las capas de nubes,
y hubo una nueva voz
que lentamente
reconociste como propia,
que te acompañó
mientras te adentrabas más y más
en el mundo,
decidida a hacer
la única cosa que podías hacer–
decidida a salvar
la única vida que podías salvar.


Mary Oliver


domingo, 12 de diciembre de 2010

ya lo sabemos...



Las explicaciones no son necesarias, solo déjame decirte que puedo darme cuenta cuando el miedo te visita. No, no se trata de un sexto sentido o de algún don especial...

Sucede, que a mí también, en algún momento me toco ser el descuidado anfitrión de mis propios temores. Fue así que aprendí a escuchar pacientemente todos sus reclamos y argumentaciones hasta olvidar mis propios deseos. Pero un día, no recuerdo muy bien como fue que sucedió, simplemente me aburrí de la misma sonatina y decidí, por fortuna, probar escuchar otras melodías.



Te lo cuento por si algún día por la mañana, al abrir la ventana, te sorprendes tarareando una canción desconocida para tus oídos y sin embargo tan familiar para tu corazón . O si alguna noche al acostarte, sin darte cuenta, todas las lagrimas largo tiempo contenidas irrumpen ascendiendo hasta la risa. Cuando esto suceda, no inhibas tu asombro: es el comienzo del final de tanto padecer innecesario. Ya no tendrá sentido disfrazar a la propia sombra, ni atarse a definiciones (ajenas o propias), comprenderás en definitiva que todo aquello que pierdes, en realidad nunca fue tuyo











jueves, 9 de diciembre de 2010

Un buen amante



¿Quién hace estos cambios?

Disparo una flecha a la derecha

Cae a la izquierda.

Cabalgo tras de un venado y me encuentro

perseguido por un cerdo.

Conspiro para conseguir lo que quiero

Y termino en la cárcel.

Cavo fosas para atrapar a otros

y me caigo en ellas.

Debo sospechar

de lo que quiero.


El ser humano es similar a una casa de huéspedes.

Cada mañana llega alguien nuevo a su puerta: una alegría, una decepción, algo difícil o doloroso se presentarán como visitantes inesperados.

Dales la bienvenida y acógelos a todos, incluso si es una muchedumbre de preocupaciones la que vacía tu casa de sus muebles. Trata a cada huésped honorablemente, ya que podría estar vaciándote para una nueva delicia.

Ve a la puerta de entrada y recibe con una sonrisa al pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia, e invítales a pasar.

Sé agradecido con cualquiera que venga, porque cada uno ha sido enviado como mensajero del más allá.




La brisa de la mañana guarda secretos para ti

No te vayas a dormir.

Debes pedir lo que realmente quieres

No te vayas a dormir.

La gente va y viene a través del umbral

Donde los dos mundos se tocan

No te vayas a dormir




Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados

No abras la puerta del estudio y empieces a leer

Coge un instrumento musical.

Deja que la belleza de lo que amamos sea lo que hacemos

Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo.



"Dondequiera que estés, sea cual sea tu condición y hagas lo que hagas,
sé siempre un buen amante”

Rumi (poeta y místico sufí)



martes, 7 de diciembre de 2010

Maram al Masri





me han estremecido un montón de mujeres …pero pocas como Maram al-Masri


Soy la ladrona de los caramelos,
ante tu tienda
mis dedos se quedaron pegados,
y no conseguí
llevarme ninguno a
la boca.


Qué estupidez
al mínimo roce,
mi corazón se abre.
*


Golpes en la puerta.
¿Quién es?
Escondo el polvo de mi soledad
bajo la alfombra,
compongo mi sonrisa,
y abro.
*

Entran en nuestra vida
como arroyuelos;
y de repente
nos ahogamos en ellos,
y ya no sabemos
quién nos dio
el agua o la sal,
ni quién
dejó en nosotros
esta amargura.
*

Ella me abre
sus amplias puertas.
Me llama
y me empuja a abalanzarme,
libre,
hacia su espacio,
y como un pájaro
ante la puerta abierta de su jaula
no me atrevo.
*







Arden en llamas los árboles
al tocarlos
con mis dedos.
*

La anudo
entre la mandíbula y el paladar
con un pañuelo blanco
que aprieto en mi nuca,
como a los muertos
como a los prisioneros
para que, la palabra,
no estalle.


Como me pediste
lavé los platos
fregué el suelo
limpié los cristales
planché las camisas
y leí a Dostoievski.



El malicioso tiempo que
normalmente vuela estando contigo
tic tac
tic tac
comenzó a caminar.

Mi alegría y yo
esperamos
el aleteo de tus pasos.
*



Maté a mi padre
aquella noche
o aquel día
ya no lo sé,
huyendo con una sola maleta
que llené de sueños sin memoria,
y una fotografía
mía con él
de cuando era pequeña
y me llevaba en brazos.

Enterré a mi padre
en una hermosa caracola
en un profundo océano,
pero me encontró
escondida bajo la cama
temblando de miedo
y de soledad.




"Cada vez que un hombre /me abandona/me vuelvo más hermosa.// Más hermosa..."






domingo, 5 de diciembre de 2010

Poema 0




a veces sucede que

por estar simplemente aquí

me enciende una extraña alegría

y escucho melodías

que acariciando

a los desprevenidos peatones

anuncian con delicadeza

que a partir de ahora

la melancolía paso de moda,

en su lugar las nuevas brisas

nos enseñaran el arte de bailar

con gracia y estilo sobre los abismos

de nuestras rotas ilusiones.

Respirar

sosteniendo al tiempo

soltar el aire

elevar el vuelo

descubrir

que todos los días

son siempre tan iguales

siempre tan distintos

y tener como compañía

esta extraña alegría que me enciende.









reflexion dominical








A fin de cuentas, todo es un chiste.
Charles Chaplin.






Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN