miércoles, 9 de diciembre de 2009

Manzanas


Manzanas: un relato de Jim Crace

Desde pequeñas nos enseñaron que no debíamos comer el corazón de las manzanas.

Hacerlo era considerado signo de avidez, suciedad y malos modales; además, nos aseguraban, era sumamente peligroso. Vitalizados por nuestros jugos gástricos y la oscuridad, las semillas germinarían. Un manzano crecería “como un bebe” en el tibio sedimento de nuestros intestinos, hasta desplegar sus ramas y raíces, que nos saldrían por la panza. Desgarrarían nuestra piel y nuestras ropas. “Entonces se arrepentirán”, decía mi madre.


La única cura, en caso de que alguna de sus hijas hubiera osado tragar alguna semilla, era una buena dosis de

herbicida y, posiblemente, si eso no alcanzaba a prevenir la germinación, una dolorosa operación con un par de tijeras de podar.

-No es invento mío- decía-.Vayan al huerto y verán que no les miento .Busquen las caras y las manos de los niños que tragaron los corazones de las manzanas.

Se han convertido en corteza.





Entonces empecé a odiar los huertos y también las manzanas.

No quería terminar como los niños que había descubierto en la corteza, rígidos y nervudos, deformados por el dolor, con hormigas y escarabajos que le caminaban sobre los ojos y sin nada con que taparse durante la noche.


Hoy en día ya no respeto las enseñanzas recibidas en la casa de mi madre. Mastico el corazón cada vez que como una manzana. No escupo las semillas sobre la palma de mi mano. A decir verdad, a medida que envejezco, la idea de que hay algo nuevo y verde viviendo dentro de mí, creciendo “como un bebé” en mi panza, ya no es una pesadilla. Ahora creo que los huertos son moradas más dignas que un cementerio o un crematorio, Preferiría terminar convertida en un trozo de corteza que en un montón de cenizas o de huesos.



- Comete el corazón de la manzana; es la parte más saludable – Solía decirle a mi único hijo. Y el obedecía. Tenía miedo de enfermar, supongo.

Pero he notado que ahora se muestra desafiante.

Hoy llevamos a mis nietas a la escuela.

Iban comiendo sus desayunos por el camino. Una manzana cada una. Las observaba mientras masticaban la pulpa alrededor de los corazones como si fueran hamsters.

No me atreví a decir una palabra. Mi hijo bajó las ventanillas del auto.

- Vamos – dijo -. Veamos quien arroja más lejos.

Estoy segura de que es un ritual familiar. Las niñas aguardaron hasta que atravesamos un descampado, ubicado entre la autopista y los negocios.

Y entonces tiraron con fuerza los corazones.

- Allí habrá un huerto antes de que lo imaginan – dijo su padre -. Esas semillas son futuros manzanos.




domingo, 6 de diciembre de 2009

Poesia vertical


El poeta no tiene otra alternativa que inventar o crear otros mundos. La poesía crea realidad, no ficción. Afirmo que la poesía es realidad, y para mí es la mayor realidad posible porque es la que cobra conciencia real de la infinitud.

Roberto Juarroz.



Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que solo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.

Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.




Algún día encontraré una palabra
que penetre en tu vientre y lo fecunde,
que se pare en tu seno
como una mano abierta y cerrada al mismo tiempo.

Hallaré una palabra
que detenga tu cuerpo y lo dé vuelta,
que contenga tu cuerpo
y abra tus ojos como un dios sin nubes
y te use tu saliva
y te doble las piernas.
Tú tal vez no la escuches
o tal vez no la comprendas.
No será necesario.
Irá por tu interior como una rueda
recorriéndote al fin de punta a punta,
mujer mía y no mía,
y no se detendrá ni cuando mueras.




No. Hoy no quiero hablar de la muerte.



Quiero sencillamente decir algo

de un camino por debajo del agua,

de un ciego cuya ceguera crece

y de una mano callosa

en mi mano extrañamente desnuda.



Quiero mirar los ojos de los peces

y el lugar de tu sueño,

cuando des vuelta la cabeza dormida.



No. Hoy no quiero hablar de la muerte,

aunque la muerte coleccione encuentros.



Ella juega al escondite con el hombre

y hoy yo quiero jugar a abrir la puerta.



Roberto Juarroz (Poesía Vertical)

La perfecta imperfección

"Si todo es imperfecto en este mundo imperfecto, el amor es lo más perfecto de todo precisamente por su perfecta imperfección" El séptimo sello (I. Bergman)




La inteligencia sin amor,…………. te hace perverso.


La justicia sin amor,……………… te hace implacable.


La diplomacia sin amor, ……………te hace hipócrita.


El éxito sin amor,………… ……… te hace arrogante


La riqueza sin amor, ………………………te hace avaro.


La docilidad sin amor, …………………te hace servil.


La pobreza sin amor, ……………………..te hace orgulloso.


La belleza sin amor,…………………… te hace ridículo

.
La verdad sin amor,…………………… te hace hiriente.


La autoridad sin amor, ………………….te hace tirano.


El trabajo sin amor, ………………….te hace esclavo.


La ley sin amor, ………………………te esclaviza.


La política sin amor, ………………….te hace ególatra.


La fe sin amor,……………………… te hace fanático.


La vida sin amor, …………………no tiene sentido.






miércoles, 2 de diciembre de 2009

noctambulo





Leí ayer por la noche un breve poema persa que decía: “Anoche una voz me murmuró al oído: ‘Una voz que por la noche te murmura al oído no existe’”.

Sonreí, ante lo paradójico de este verso y me quede unos segundos reflexionando sobre el asunto.
Coloque el libro en la mesita, al costado de la cama y apague la luz.
Recordé las muchísimas veces que me despertaba escuchando una voz que decía claramente mi nombre y sorprendido me daba cuenta que esa voz solo había sonado en mi cabeza.
También pensé en aquellas otras ocasiones en que me descubría discutiendo conmigo mismo a veces mascullando y otras veces en frontal disputa. En estas conversaciones internas el gesticular y barbullar eran moneda corriente.
Pero, claro, el poema persa se refería a algo más sutil, porque a decir verdad mis voces internas no eran capaces de sugerirme algo tan inteligente como este verso.

Bueno, cada cual tiene las voces que le corresponde, pensé tratando de consolarme o al menos justificar un poco la pobreza de ingenio de mis voces.
Las que se merece, querrás decir escuche que otra de mis voces me señalaba de manera acusadora.
Uy, caramba, ya me estoy castigando de nuevo!!!, me decía una nueva voz que aparecía en escena.
Esto es de no creer !!! exclamaba atónita una voz diferente a todas las otras.
Calma, son solo voces, nada más, nada de temer se unía de manera reconciliadora otra voz a la conversación.
Neurosis, neurosis total es esto sentenciaba airadamente otra voz queriendo imponerse sobre todas las demás.
Capaz que respirando suavemente pueda calmar todo este bullicio , me dije intentando poner un poco de orden.
Minga,eso son pelotudeces new age ,se rebela desaforadamente una de las ya innumerables voces.
Cuento las respiraciones a la vez que me digo
Inspiro,retengo.suelto, inspiro,retengo,suelto…
retengo,suelto,inspiro ... no.no es asi, que pelotudo que soy ,ni siquiera respirar sé…

Las horas pasan, las conversaciones por momento parecen menguar, para luego arremeter con nuevos brios, algunas voces son recurrentes volviéndose reconocibles cuando aparecen. Otras más difusas, menos entendibles vienen y van casi sin darme cuenta.
Pienso, analizo, divago, expongo, refuto, digo, me contradigo y el coro de voces me acompañan haciendo contrapuntos polifónicos.
Esta vigilia indeseada delata que el insomnio ya se instalo y todo intento por espantarlo produce el efecto contrario.



Una luz tenue se asoma tímidamente entre las cortinas de la ventana.
Esta amaneciendo y mis parpados ceden ante el peso del cansancio.
Y es ya durmiéndome cuando apenas perceptible escucho en la lejanía una voz que me dice: “una voz que al amanecer te murmura al oído no existe. “


lunes, 30 de noviembre de 2009

Wislawa




Que feliz yo seria si pudiese tomar el té con esta dama!!!

Léanla y entenderán porque lo digo.

Con ustedes: Wislawa Szymborska


ELOGIO DE MI HERMANA


Mi hermana no escribe versos
y dudo que empiece a escribir versos.
Lo sacó de mi madre, que no escribía versos,
y de mi padre, que tampoco escribía versos.
Bajo el techo de mi hermana me siento segura:
el marido de mi hermana por nada en el mundo escribiría
versos.

Y aunque esto suene a obra de Adam Macedonki,
ninguno de mis parientes se dedica a escribir versos.

En los cajones de mi hermana no hay viejos versos,
ni recién escritos en su bolso.
Y cuando mi hermana me invita a comer
sé que no es con la intención de leerme sus versos.
Sus sopas son exquisitas sin premeditación
y el café no se derrama sobre sus manuscritos.

En muchas familias nadie escribe versos.
Pero si lo hacen, es raro que sea sólo una persona.
A veces la poesía fluye en cascadas de generaciones,
lo que crea peligrosos remolinos en sus mutuos sentimientos.

Mi hermana cultiva una buena prosa hablada,
y toda su escritura son postales de sus vacaciones
con textos que prometen lo mismo cada año:
que cuando vuelva,
me contará todo,
todo,
todo.




Vietnam ( un poema de 1967)


Mujer, ¿COMO TE LLAMAS? - -No sé.

¿Cuándo naciste, de dónde eres? - -No sé.


¿Por qué cavaste esta madriguera? - -No sé.

¿Desde cuándo te escondes? - -No sé.

¿Por qué me mordiste el dedo cordial? - -No sé.

¿Sabes que no te vamos a hacer nada? - -No sé.

¿A favor de quién estás? - -No sé.

Estamos en guerra, tienes que elegir. - -No sé.

¿Existe todavía tu aldea? - -No sé.

¿Estos son tus hijos? - - Sí.




Wislawa Szymborska (Polonia, Kórnik, 1923)



sábado, 28 de noviembre de 2009

una de Stevie


¿Porque escuchar un viejo tema de Stevie Wonder?

Respuesta: ¿y porque no?


¿Por nostalgia?

Respuesta: ¿tiene que tener todo un sentido?

Disfrutenlo.










No celebramos el día de Año Nuevo,
ni tengo corazones de chocolate
para regalarte.
Hoy no empieza la primavera,
ni se me ocurre ninguna canción nueva.

De hecho, sólo es un día como otro cualquiera.

No cae la transparente lluvia de abril,
ni está a punto florecer una nueva primavera.
No celebramos ningún aniversario
de nuestra historia de amor.
Hoy no empiezan las vacaciones.
Y, sin embargo,
hay algo que quiero que sepas.

Sólo llamé para decir que te amo
y lo digo desde el fondo de mi corazón.

Ya se fue el verano y el calorcito de julio.
La luna llena no ilumina
una tierna noche de agosto.
No siento la brisa del otoño
acariciando mi cara,
no veo caer las románticas hojas,
ni el vuelo de los pájaros hacia el sur.

El sol no se pasea
por la constelación de Libra,
ni los niños se disfrazan
para la noche de Halloween.
No descolgué el teléfono
para felicitarte las navidades.

Sólo quiero darte las gracias
por la alegría que cada día
me transmites y anotar en tu corazón
dos palabras vulgares y antiguas.

Sólo llamé para decir que te amo
y lo digo desde el fondo de mi corazón.




jueves, 26 de noviembre de 2009

se desnuda el silencio




Se desnuda el silencio en los jardines

La noche tan inmensa como fértil

presiente maravillas.

Júbilo de sabanas y caricias.


El cielo gira.

En tu pupila se incendia el aire

pájaros y peces comulgan en nuestro lecho.

Tus labios: sed de mis anhelos

me susurran que todo es un sueño

y a orillas del vértigo me despierto







Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN