domingo, 16 de enero de 2011

OLIVERIO



"Un libro debe construirse como un reloj y venderse como un salchichón." Oliverio Girondo

PUEDES JUNTAR LAS MANOS

La gente dice:
Polvo,
Sideral,
Funerario,
y se queda tranquila,
contenta,
satisfecha.
Pero escucha ese grillo,
esa brizna de noche,
de vida enloquecida.
Ahora
es cuando canta
Ahora y no mañana
Precisamente ahora.
Aquí.
A nuestro lado...
como si no pudiera cantar en otra parte.
¿Comprendes?
Yo tampoco.
Yo no comprendo nada.
No tan sólo tus manos
son un puro milagro.
Un traspiés, un olvido,
y acaso fueras mosca,
lechuga, cocodrilo.
Y después... esa estrella.
No preguntes.
¡Misterio!
El silencio.
Tu pelo.
Y el fervor,
la aquiescencia
del universo entero,
para lograr tus poros,
esa ortiga, esa piedra.
Puedes juntar las manos.
Amputarte las trenzas.
Yo daré mientras tanto
tres vueltas de carnero

Oliverio Girondo.






Dicotomía incruenta

Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.

Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.

Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.

Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.


Oliverio Girondo








viernes, 14 de enero de 2011

Nasrudín




Nasrudin iba todos los días a pedir limosna en el mercado y a la gente le encantaba tomarle el pelo a Nasrudin con el siguiente truco: le mostraban dos monedas, una valiendo diez veces más que la otra. La gracia era que Nasrudin siempre escogía la de menor valor.


La historia se hizo conocida por todo el condado. Día tras día grupos de hombres y mujeres le mostraban las dos monedas, y Nasrudin siempre se quedaba con la de menor valor.
Hasta que apareció un señor generoso, cansado de ver a Nasrudin siendo ridiculizado de aquella manera.
Lo llamó a un rincón de la plaza y le dijo: - Siempre que te ofrezcan dos monedas, escoge la de mayor valor. - Así tendrás más dinero y no serás considerado un idiota por los demás. - Usted parece tener razón – respondió Nasrudin. - Pero si yo elijo la moneda mayor, la gente va a dejar de ofrecerme dinero para probar que soy más idiota que ellos. Usted no se imagina la cantidad de dinero que ya gané usando este truco.






Nasrudin estaba sin trabajo y preguntó a algunos amigos a qué profesión podía dedicarse.
Ellos le dijeron: - Bueno, Nasrudín, tú eres muy capaz y sabes mucho sobre las propiedades medicinales de las hierbas. - Podrías abrir una farmacia.
Se fue a casa, pensó en ello y dijo: - Sí, es una buena idea, creo que soy capaz de ser farmacéutico.



Claro que Nasrudín estaba pasando por uno de esos momentos en los que deseaba ser muy prominente y muy importante. Se dijo: - No voy a abrir solamente un herbolario o una farmacia que se ocupe de hierbas. - Voy a abrir algo enorme y a producir un impacto significativo.
Compró una tienda, instaló las estanterías y vitrinas, y cuando llegó el momento de pintar el exterior colocó un andamio, lo cubrió con sábanas y trabajó detrás de él.



No le dejó ver a nadie qué nombre le iba a poner a la farmacia, ni cómo estaba pintando el exterior.
Después de varios días, distribuyó folletos que decían: “La gran inauguración es mañana a las nueve“. Todas las personas del pueblo y de los pueblos de los alrededores vinieron y se quedaron de pie esperando frente a la nueva tienda.
A las nueve en punto salió Nasrudín, y con gesto teatral quitó la sábana que cubría la fachada de la tienda, y había allí un enorme cartel que decía “Farmacia cósmica y galáctica de Nasrudin“, y debajo, con letras más pequeñas: “Armonizada con influencias planetarias“.

Muchas personas quedaron muy impresionadas, y él hizo muy buenos negocios ese día.
Por la tarde, el maestro de la escuela local fue y le dijo:
- Francamente, Nasrudín, esas afirmaciones que usted hace son un poco dudosas. -
No, no, – dijo Nasrudín
- Todas las afirmaciones que hago acerca de influencias planetarias son absolutamente ciertas.
- Cuando el sol se levanta, abro la farmacia .. - .. y cuando el sol se pone, la cierro.






Cierta mañana Nasrudin envolvió un huevo en un pañuelo, se fue al medio de la plaza de su ciudad y llamó a los que pasaban por allí
.
- ¡Hoy tendremos un importante concurso! – dijo – ¡Quien descubra lo que está envuelto en este pañuelo, recibirá de regalo el huevo que está dentro!
Se miraron, intrigados, y le dijeron: - ¿Cómo podemos saber qué tienes dentro del pañuelo? ¡Ninguno de nosotros es adivino!
Nasrudin insistió: - Lo que está en este pañuelo tiene un centro que es amarillo como un yema, rodeado de un líquido del color de la clara, que a su vez está contenido dentro de una cáscara que se rompe fácilmente. Es un símbolo de fertilidad, y nos recuerda a los pájaros que vuelan hacia sus nidos. Entonces, ¿quién puede decirme lo que está escondido?

Todos los habitantes pensaban que Nasrudin tenía en sus manos un huevo, pero la respuesta era tan obvia que nadie quiso pasar vergüenza delante de los otros.
Se preguntaban a sí mismos: ¿Y si no fuese un huevo, sino algo muy importante, producto de la fértil imaginacón mística de los sufíes?
Un centro amarillo podía significar algo del sol, el líquido a su alrededor tal vez fuese algún preparado de alquimia.
No, aquel loco estaba queriendo que alquien haciera el ridículo.
El cuento relata que Nasrudin preguntó dos veces más y nadie se arriesgó a decir algo impropio. Entonces él abrió el pañuelo y mostró a todos el huevo. - Todos vosotros sabíais la respuesta – afirmó – y nadie osó traducirla en palabras.
Así es la vida de aquellos que no tienen el valor de arriesgarse: las soluciones nos son dadas generosamente por Dios, pero estas personas siempre buscan explicaciones más complicadas, y terminan no haciendo nada.







Cuando Nasrudin tenía una tintoreria, vino un cliente que le dijo:

- Podrías teñirme este vestido?
- ¿De qué color lo quieres?

- Ah, nada complicado, pero que no sea ni rojo, ni verde, ni blanco, ni negro, ni amarillo, ni lila. Bien, ya me entiendes, no querría ningún color conocido, pero fuera de esto, nada especial. ¿Me lo puedes hacer?
- ¡Claro que si, hombre! Pasa a recogerlo cuando quieras, pero que no sea ni lunes, ni martes, tampoco miércoles, ni jueves y menos viernes. ¡Ah! Y el sábado y domingo esta cerrado. Fuera de esto, ya lo sabes, siempre y cuando quieras.





Nasreddin, o Nasrudín es un personaje mítico en los cuentos sufies.
Es una especie de antihéroe del Islam y de la tradición popular sufí.
Sus historias sirven para ilustrar o introducir las enseñanzas sufíes, se supone vivió en la Península Anatolia en una época indeterminada entre los siglos XIII y XV. Nasr-ed-Din significa “victoria de la fe” y Hodja, “el maestro” o “el profesor”. También se le conoce como “El maestro Nasreddin” (Nasreddin Hodja) y Mulá Nasrudín.
Nasrudín es un Mulá (maestro) que protagoniza una larga serie de historias-aventuras-cuentos-anécdotas, representando distintos papeles: agricultor, padre, juez, comerciante, sabio, maestro o tonto


. Cada una de estas historias cortas hace reflexionar a quién la lee u oye, como una fábula, y además suelen ser humorísticas, con el humor simple de lo cotidiano, a veces con contrasentidos y aparentes absurdos.
Sus enseñanzas, que han sido y son utilizadas por los maestros del sufismo, van desde la explicación de fenómenos científicos y naturales, de una manera más fácilmente comprensible, a la ilustración de asuntos morales.
la sabia y absurda lógica de los cuentos de Nasrudín es uno de los métodos más ingeniosos que tienen los sufíes para romper la forma de pensar habitual, adentrándose así en un mundo despojado de prejuicios.
Nasrudin es considerado un Don Quijote islámico porque acostumbra a ser cuerdo en su locura y abarca todo el ingenio popular de oriente medio transmitiendo de forma simplificada las enseñanzas del sufismo.
Acostumbra a realizar una crítica caústica y mordaz de los comportamientos inadecuados del islamismo, representado en muchos cuentos por imanes, jueces y personeros de la religión, representando él mismo los valores de un religioso sufi.

Aqui les dejo algunos links por si quieren leer mas cuentos de Nasrudin.
http://www.personarte.com/index
http://contarcuentos.com/
http://cuentosdenasrudin.blogspot.com/




martes, 11 de enero de 2011

SER LEAL A SÍ MISMO...





Las casualidades no existen… acabo de publicar un post con el titulo de Ser esencial , cuando a la tarde recibo un e-mail de Virginia Gawel & Eduardo Sosa de Pensamiento Sensible que trata el mismo tema desde otro punto de vista . Nunca publico dos post en el mismo día, pero esta vez la “casualidad” lo amerita, y vaya también como homenaje a la poeta, cantautora y activista por los Derechos Humanos: María Elena Walsh.



SER LEAL A SÍ MISMO...

Hay un cierto tipo de alegría que necesitamos aprender a reconocer: acontece cuando somos auténticamente nosotros mismos, sin máscaras, y obramos en consecuencia. Latristeza esencial, en cambio, surge cuando nos auto-sometemos a ejecutar lo condicionado, a hacer lo que nuestro interior rechaza, a negociar lo innegociable con tal de ser aprobados y, a costa de ello, a perder nuestro principal valor: ser leales a nosotros mismos.

Traicionarse a sí conlleva lo que podría llamarse depresión esencial. ¿Por qué? Porque eso interno y profundo nos reclama que le escuchemos. Íntimamente sabemos que nuestra Esencia no vino a este mundo a cuidar de las apariencias, a vivir vidas ajenas, a pisar esta Tierra sin haber realizado su acción personal por florecer en Belleza... aunque sea tan difícil echar transitorias raíces aquí! Por eso necesitamos una constante revisión de esa brújula que está ligada a nuestra porción del Todo. Así lo dijo la querida María Elena Walsh, que en estos días dejó sus frutos en el mundo de los humanos, y retornó su Esencia al Origen:

ESENCIA

Nunca nombrarla, nunca.
Ni callarla siquiera.
Solamente crecer de sus raíces
con asombrado llanto.
Ser y morir tan sólo para justificarla
como naturaleza
y sumisa costumbre.

Madurará con pausa
y exactitud de necesaria estrella
y sólo incertidumbres
me probarán su órbita,
su doloroso amor, su cumplimiento.

Será un desgarramiento
elemental, constante.
Desesperada espera -lo sé- desesperada.

Y sin embargo, nada
persistirá más cierto
que su sabiduría,
que sus sencillas fiestas.
Como el rosal seguro de la rosa.

Y yo seré la sombra de su florecimiento,
yo viviré acatando
su voz y su silencio,
en indefensa Tierra, irrenunciablemente.

María Elena Walsh




El ser esencial



El problema universal se refiere al desasosiego interno que se apodera del hombre cuando su adaptación al mundo ha llegado a ser tan total que lleva al Ser esencial a un callejón sin salida…

Finalmente, cuando el hombre llega a cierta etapa de su desarrollo individual, se sitúa frente a su propio problema. Es el momento en que descubre su propio cautiverio total, en el seno de la vida condicionada por el tiempo y el espacio, asfixia en él al Ser esencial, absoluto, que está más allá de lo temporal-espacial.

El Ser esencial no es una simple idea, o un simple objeto en el que hay que creer. Tampoco es el producto de una meditación piadosa. Es el contenido de una experiencia que no tiene solamente valor empírico, sino carácter de relación.

Unirse al Ser esencial es unirse al misterio. En primer lugar, el hombre, el hombre debe ser capaz de soportar que el mundo en que vive desaparezca en la noche de su conciencia para que llegue la luz del gran secreto..la apertura al Ser esencial es el acontecimiento capital de nuestra época. Es para el hombre, la realización del verdadero Sí.

Y aquel hombre que vivía sólo según su naturaleza, mirando, sobre todo, hacia un mundo contingente, se transforma en hombre nuevo, conscientemente anclado en su Ser esencial. Es libremente su testimonio en el mundo por medio del conocimiento, la creación y el amor. MI SER ESENCIAL: LA MÁS PROFUNDA EXPERIENCIA

Karlfried Graf Dürckheim


El ser esencial


Lo que más anhelamos es un secreto que se revela sólo cuando estamos dispuestos a descubrir una parte oculta de nuestro ser. En las antiguas tradiciones sapienciales, este empeño se comparó con la recolección de la hermosa perla, una manera poética de expresar que debemos nadas bajo las aguas superficiales, sumergirnos en nuestro ser y buscar pacientemente esa perla invaluable. La perla también recibe el nombre de esencia, hálito de Dios, agua de vida o néctar sagrado… En el ámbito humano significa convertir temor, agresión, duda, inseguridad, odio y vacío en sus opuestos´...

Deepack Chopra



lunes, 10 de enero de 2011

en linea recta

"Poema en línea recta"

Nunca conocí a nadie a quien le hubiesen roto la cara.
Todos mis conocidos fueron campeones en todo.
Y yo, que fui ordinario, inmundo, vil,
un parásito descarado,
un tipo imperdonablemente sucio
al que tantas veces le faltó paciencia para bañarse;
yo que fui ridículo, absurdo,
que me llevé por delante las alfombras de la formalidad,
que fui grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
que recibí insultos sin abrir la boca
y que cuando la abrí fui más ridículo todavía;
yo que resulté cómico a las mucamas de hotel,
yo que sentí los guiños de los changadores,
yo que estafé, que pedí prestado y no devolví nunca,
que aparté el cuerpo cuando hubo que enfrentarse a puñetazos,
yo que sufrí la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
me doy cuenta que no hay en este mundo otro como yo.
La gente que conozco y con quien hablo
nunca cayó en ridículo, nunca sufrió un insulto,
nunca fue sino príncipe -todos ellos príncipes- en la vida...
¡Ah, quién pudiera oír una voz humana
que confiese no un pecado sino una infamia;
que cuente no una violencia sino una cobardía!
Pero no, son todos la Maravilla si los escucho.
¿Es que no hay nadie en este ancho mundo capaz de confesar que una vez
fue vil?
¡Oh príncipes, mis hermanos!
¡Basta, estoy harto de semidioses!
¿Dónde está la gente de este mundo?
¿Así que en esta tierra sólo yo soy vil y me equivoco?
Admitirán que las mujeres no los amaron,
aceptarán que fueron traicionados -¡pero ridículos nunca!-
Y yo que fui ridículo sin haber sido traicionado,
¿cómo puedo dirigirme a mis superiores sin titubear?
Yo que fui vil, literalmente vil,
vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.

Fernando Pessoa

domingo, 9 de enero de 2011

Consejos de Gurdjieff a su hija

Consejos de Gurdjieff a su hija



1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.



16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.




35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.



miércoles, 5 de enero de 2011

el colmo de un astronauta


Enero, principio de año.

Las calles de Montevideo lucen desiertas .Parece que todos los habitantes de esta ciudad están de vacaciones y se han ido a las playas del este en éxodo masivo.

Los pocos ciudadanos que hemos quedado trabajando, deambulamos por las calles ganándonos estoicamente el pan nuestro de cada día con el sudor de nuestras axilas.

El calor es apremiante y decido tomar un taxi. Al subir al auto el conductor me saluda con una gran sonrisa .Le contesto con un saludo amable… no siempre se encuentra un taxista con tan buena onda. A los pocos segundos se inicia una conversación, o mejor dicho un monologo, donde el tachero, un tipo musculoso, pinta de rudo, con muchos tatuajes en los brazos, entre risas me dice que acaba de escuchar en la radio unos chistes buenísimos y sin pedir mi opinión comienza a contarme. Destornillándose de risa me pregunta si se cual es el colmo de un astronauta, pongo cara de interés y le contesto que no tengo ni la mas minima idea. La risa le impide hablar claramente, se queda sin aire, todo su cuerpo se mueve al compás de sus carcajadas, por momentos se atora, tose, respira para calmarse un poco pero vuelve a reírse desaforadamente. Su rostro esta colorado y sus ojos lagrimean… me entro a contagiar de la risa y ya siento que es irrefrenable. A las pocas cuadras los dos, conductor y pasajero, vamos riéndonos estrepitosamente .Tal es el ataque de risa, que decide estacionar el coche en la rambla por unos minutos, ya no era posible manejar con equilibrio. Me pide disculpas, quedamos unos instantes en silencio, y mirando la rambla, le comento:"¡mira que es linda esta ciudad!” y el me responde- si es hermosísima !



Más calmados, nuevamente arranca el taxi

Estamos a pocas cuadras y al llegar al destino nos saludamos con un apretón de manos deseándonos un muy buen año.

Entro al trabajo, mis compañeros al verme sonreír me preguntan que me pasa, les cuento la anécdota de lo sucedido con el taxista y al contarles de vuelta me siento tentado y el ataque de risa inevitablemente aparece de nuevo. Esta vez son mis compañeros de trabajo los que se contagian sumándose a la epidemia de carcajadas. Hasta que Fernando me pregunta: “Che, pero al final, cual es el colmo de un astronauta?”

Recién ahí me doy cuenta que en realidad el taxista no había terminado de contarme el chiste. Pienso que bien podría entrar en Google y buscar en chistes de colmos para saber el final, pero me resisto a hacerlo.

Si alguno de ustedes sabe cual es el colmo de un astronauta, les pido por favor que no me lo digan, corro el riesgo de descubrir que se trate de una tontería y realmente prefiero quedarme con la incógnita y el recuerdo de un buen comienzo de año.

Ah…. casi me olvidaba.

Feliz año nuevo!!!!





Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
“Empieza de nuevo”,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Suenan las campanas que todavía puedan sonar.
Olvida tu ofrenda perfecta.
en toda cosa hay una grieta,
es por ahí donde entra la luz.

LEONARD COHEN